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9 mitos sobre el baño de los perros
9 mitos sobre el baño de los perros
NO TE LOS CREAS

9 mitos sobre el baño de los perros

Existen muchas creencias falsas sobre los perros y el agua, descubre cuáles son las más comunes.

Cuando un perro aparece en nuestras vidas, muchas son las cosas que desconocemos acerca de su cuidado. Muchas veces, recurrimos a la ayuda de otras personas que también tienen uno para que nos den consejos sobre qué es lo más correcto cuando se tiene este animal. Otra opción bastante socorrida es consultar internet para poder resolver nuestras dudas. El riesgo de esta elección es que en la red podemos encontrar mucha información que no es cierta. De ahí que, a veces, hagamos de algunos mitos una verdad sin ponerlos en tela de juicio. Algunos de los más extendidos en lo que se refiere a perros son los referidos al baño y aquí te vamos a explicar cuál es la realidad acerca de la relación entre los canes y el agua.

9 mitos sobre el baño de los perros

Antes de ponerte a leer cuáles son aquellos mitos que se tiene sobre el baño de un perro, deberás tener en cuenta que, seguramente, la persona que te los dijo no sabía que no era así. Se trata de creencias que están tan extendidas que, como ya hemos dicho, muchas veces se piensa que son verdad. Es por ello que esta explicación es necesaria para que no tengamos miedo a la hora de bañar a nuestro perro y, además, sepamos cómo cuidar su higiene correctamente. Aun así, siempre que tengas alguna duda, a quien debes acudir es a tu veterinario.

Hay muchos mitos sobre los perros y el aguaHay muchos mitos sobre los perros y el agua

1. El champú anti pulgas es milagroso. Cuando bañamos a nuestro perro con este champú pensando que va a acabar con todas las pulga o que las va a prevenir, estamos cayendo en el error del mito. El champú anti pulgas sí que ayuda a que nuestro animal esté libre de estos parásitos, pero no debemos olvidarnos de que solo con eso no basta. Para tener a nuestro can completamente libre de éstas deberemos complementar el baño con otros productos como las pipetas. Además, tampoco es bueno para nuestra mascota que abusemos de este tipo de champús, bastará con utilizarlo el día que tenga pulgas.

2. Cuanto menos bañemos a nuestro perro, mejor. Igual que las personas nos duchamos asiduamente para quitarnos los restos de suciedad, con los perros hay que hacer lo mismo. El problema no viene porque bañemos mucho a nuestro perro, sino porque no lo hacemos con los productos adecuados. Para establecer una equivalencia con las personas, no es lo mismo ducharse con un lavavajillas, por mucho jabón que sea, que con un gel preparado para entrar en contacto con nuestra piel. Por lo tanto, lo correcto sería bañar a nuestro perro frecuentemente, además, la falta de higiene puede causarle problemas de salud. Lo más importante es que escojamos el champú correcto para que la piel de nuestra mascota no se vea afectada.

El champú antipulgas no es milagrosoEl champú antipulgas no es milagroso

3. Al perro le gusta que le sequemos con secador. Estamos ante otro mito sobre los perros, es más, podría hacerse extensible, prácticamente, a todos los animales domésticos. Aunque pueda haber excepciones de perros a los que les guste que, tras el baño, se les seque con el secador, son minoría. Normalmente, nuestra mascota no se encuentra cómoda con el sonido y la constante sensación de calor que causa este electrodoméstico. El ruido puede asustar e incluso molestarle notablemente por ser tan constante. Por otro lado, a la hora de secarse, siempre va a preferir hacerlo al aire libre, así que lo mejor será que te limites a quitarle la humedad con una toalla.

4. Si tenemos una manguera, mejor. De nuevo, para entender el mito será necesario establecer un símil entre los perros y las personas. ¿A qué persona le gusta que en invierno le bañen con agua fría de manguera? Evidentemente, la respuesta es a nadie. Lo mismo pasa con nuestro perro. Cuando le bañamos con una manguera lo más normal es que consigamos que coja alguna enfermedad, sobre todo si el baño tiene lugar en invierno. Limítate a usar la manguera en aquellas circunstancias en las que te gustaría usarla también a ti. Es decir, utilízala en verano para refrescarle en los días en los que el calor sea difícil de llevar.

Es mejor bañarlo con bañera y no con mangueraEs mejor bañarlo con bañera y no con manguera

5. El baño puede producir otitis. Estamos ante un mito que se ha creado a partir de la exageración de una probabilidad. Cuando bañamos a nuestro, deberemos tener cuidado de que no le entre agua en el oído y que, una vez le hayamos secado, no le queden restos de champú en las orejas. En caso de que haya un pequeño descuido, sí que es verdad que puede ocurrir que nuestro perro padezca otitis, pero no es lo más común. Bastará con tener cuidado a la hora del baño y secarle bien la zona de la oreja para que no quede resto de humedad ni de agua alguno.

6. Siempre recibirá un baño mejor en una peluquería canina. Es cierto que en las peluquerías caninas se supone que hay especialistas que limpiarán a nuestro perro de la mejor manera, pero eso no implica que sea mejor que en nuestra casa. Siempre y cuando que nuestro perro no se ponga especialmente violento a la hora del baño, podremos hacerlo por nuestra cuenta sin problema. Además, en estos centros suelen utilizar el secador para acabar con los resto de agua, algo que, como ya hemos dicho, no suele gustarle mucho a este animal.

Podemos hacerlo por nuestra cuentaPodemos hacerlo por nuestra cuenta

7. Los baños afecta al ph de la piel de nuestro perro. En verdad, el ph de la piel de los perros se ve afectado siempre que entra en contacto con el agua, sin necesidad de que se utilice ningún tipo de champú. Aun así, no hay de qué alarmarse ya que, como pasa en las personas, el ph de la piel de nuestra mascota se regenera pasado un tiempo tras haber estado en contacto con agua. Se trata de algo indispensable para la salud de la piel de los perros, pero no debemos de tener miedo al bañarlo ya que se trata de otro mito que está demasiado extendido.

8. No es necesario bañar a los perros, ya lo hacen ellos cuando entran en contacto con el agua. Debemos tener clara una cosa para poder echar abajo este mito: los perrros son animales domésticos. Es decir, no están acostumbrados a valerse por sí mismos porque no han estado viviendo sueltos en la naturaleza. Aunque nuestro perro sea adoptado y haya vivido mucho tiempo en la calle, no seguirá la misma conducta que un animal salvaje. Necesitará de nuestra ayuda para lavarse bien y no tener ningún tipo de problema por falta de higiene, no podrá aplicarse el champú solo.

La piel de nuestro perro no se estropea si no lo lavamos en excesoLa piel de nuestro perro no se estropea si no lo lavamos en exceso

9. Cuando bañamos a nuestro perro, debilitamos su piel. Estamos ante mito que solo puede hacerse verdad si limpiamos a nuestro perro más de lo necesario. Aun así, como hemos dicho antes, lo que importa es lo que nos diga nuestro veterinario y, normalmente, éste nos indica que hay que bañar a nuestro perro regularmente. Además, hay muchos champuses especiales para perros, incluso para aquellos que pueden tener algún tipo de problema cutáneo y necesitan de un cuidado adicional. No te sientas culpable cada vez que bañas a tu perro. Tener higiene es sinónimo de salud y si estiman los cuidados necesarios, no habrá problema.

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