IDENTIFICACIÓN FELINA

Microchip en gatos: por qué ponerlo y si es obligatorio

Microchip en gatos: por qué ponerlo y si es obligatorio

Con la nueva Ley de Bienestar Animal el chip ya es obligatorio para todos los gatos, también los de interior. Te cuento por qué ponerlo, qué dice la ley y cómo se hace.

Publicado 7 min
ÍNDICE · 6 apartados
  1. Qué es un microchip (y qué no es)
  2. ¿Es obligatorio? Sí, y esto es nuevo
  3. Por qué ponerlo, más allá de la multa
  4. El collar no vale como sustituto
  5. Cómo y cuándo se pone
  6. Fuentes

"Mi gato no sale de casa, así que no le hace falta el chip". La frase la habré oído mil veces, y es justo al revés de como funciona la realidad. El gato de interior es, muchas veces, el que peor lo pasa si un día se escapa: no conoce la calle, se asusta, se esconde, y sin un microchip que lo identifique es casi imposible devolverlo a su casa. Así que hoy vamos con un tema que ha dejado de ser opcional: el microchip en gatos, por qué ponerlo y qué dice la ley.

Qué es un microchip (y qué no es)

Empecemos por deshacer el malentendido número uno. Un microchip no es un GPS. No sirve para ver en el móvil dónde anda tu gato ni para seguirlo por el barrio. Que quede claro, porque mucha gente se lleva un chasco.

Lo que es en realidad es una cápsula de cristal del tamaño de un grano de arroz que el veterinario inyecta bajo la piel, normalmente en el cuello o entre los omóplatos. Dentro lleva un código único de 15 cifras, y nada más. Ese código solo se lee acercando un lector especial, el que tienen los veterinarios, las protectoras y la policía. Es un pinchazo rápido, parecido al de una vacuna, no necesita anestesia y ahí se queda para toda la vida.

Ahora bien, el chip por sí solo no hace magia. Su utilidad depende de algo que mucha gente olvida: el registro. Cuando te lo ponen, tus datos de contacto quedan inscritos en el registro de identificación de tu comunidad. Si alguien encuentra a tu gato, leen el código, buscan en la base de datos y te llaman. Por eso hay una regla de oro que repito siempre: si cambias de teléfono o de casa, actualiza los datos. Un chip con un número antiguo es un chip inútil.

¿Es obligatorio? Sí, y esto es nuevo

Aquí está la novedad que a muchos se les ha pasado. Hasta hace poco, chipar al gato era obligatorio solo en algunas comunidades autónomas y en otras no. Eso se acabó.

Con la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, en vigor desde el 29 de septiembre de 2023, el microchip pasó a ser obligatorio para todos los gatos en toda España. Perros, gatos y hurones deben ir identificados con chip; da igual la comunidad en la que vivas y da igual que tu gato no pise nunca la calle. Si tienes gato, le toca. Si quieres el detalle de todo lo que cambió, lo repasamos en su día en este artículo sobre la Ley de Bienestar Animal.

El microchip en los gatos ya es una obligación en España
El microchip en los gatos ya es una obligación en España

¿Y si paso del tema? Pues la ley no se anda con chiquitas. No identificar a tu animal se considera infracción grave, con multas que van de 10.001 a 50.000 euros. No digo que vayan a llamar a tu puerta mañana, pero el marco legal está ahí, y desde luego no compensa el riesgo.

Una obligación que suele venir en el mismo pack

Ya que hablamos de la ley, conviene saber que esa misma norma obliga a esterilizar a los gatos antes de los seis meses, salvo que estés dado de alta como criador. Lo menciono porque, en la práctica, el microchip, las primeras vacunas y la esterilización suelen resolverse en las mismas visitas al veterinario cuando el gato es pequeño. Es buen momento para dejarlo todo en regla de una tacada; aquí tienes lo que hay que saber sobre la esterilización y castración en gatos.

Por qué ponerlo, más allá de la multa

Sinceramente, aunque no fuera obligatorio yo se lo pondría igual, y no por miedo a Hacienda. La razón de peso es sencilla: es la única forma fiable de recuperar a un gato perdido. Y los gatos se pierden más de lo que pensamos.

Un susto con la puerta abierta, una ventana mal cerrada, una mudanza, unos fuegos artificiales... y el gato más casero sale corriendo. A diferencia del perro, el gato no vuelve solo sin más; tiende a esconderse lejos y aterrado. Si lo encuentra un vecino o una protectora, el chip es lo que marca la diferencia entre una llamada tuya esa misma tarde y un final triste. De hecho, los gatos que vuelven a casa cuando se pierden no siempre lo hacen por instinto, y conviene no fiarlo todo a la suerte.

Te resumo las razones para no dejarlo pasar:

  • Recuperarlo si se pierde: el motivo de verdad. Sin chip, un gato encontrado es un gato anónimo.
  • Es la ley: obligatorio en toda España desde 2023, con multas si no cumples.
  • Para viajar al extranjero: salir de España con tu gato exige microchip, vacuna de la rabia y pasaporte europeo. Sin chip no hay viaje.
  • Para adoptar o ceder: ahora es ilegal dar un gato en adopción o traspasarlo sin estar identificado.
  • Frente a robos y líos de propiedad: el registro deja claro, negro sobre blanco, de quién es el animal.

El collar no vale como sustituto

Mucha gente cree que con la chapita del collar ya está cubierto. Ojito con eso. Un collar está muy bien como complemento (se ve a simple vista y trae tu teléfono), pero se puede caer, romper o quitar, y en los gatos además usamos collares de seguridad que se sueltan solos precisamente para que no se enganchen y se hagan daño. Es decir: el collar está diseñado para desaparecer en un apuro.

El chip, en cambio, no se cae ni se pierde. Lo ideal es combinar ambos, pero si tienes que fiarte de uno solo, que sea el microchip. Si quieres elegir bien el collar como complemento, aquí va todo sobre los collares para gatos.

Cómo y cuándo se pone

No tiene ninguna complicación por tu parte. Lo pone el veterinario en la consulta, en un minuto, y lo habitual es aprovechar una de las primeras visitas del gatito, cuando va a por sus vacunas. Si adoptas un gato adulto en una protectora, lo normal es que ya venga chipado y registrado a nombre de la protectora, y solo haya que cambiar la titularidad a tu nombre. Comprueba siempre que ese cambio se ha hecho de verdad.

El coste es asumible, de unas pocas decenas de euros según la clínica y la zona, y es un pago único para toda la vida del animal. Si aún andas organizando las visitas del veterinario, te viene bien tener a mano el calendario de vacunas del gato para cuadrarlo todo en las mismas citas.

Te lo digo sin rodeos para cerrar: el microchip es de esas cosas baratas, rápidas y para siempre que un día te ahorran un disgusto enorme. Ya no es una opción que te puedas plantear, es la ley, pero es de las pocas obligaciones que, encima, están pensadas de verdad para proteger a tu gato. Ponlo, regístralo bien y actualiza tus datos. El resto es tener suerte de no necesitarlo nunca.

Fuentes

BOE · Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales

Ministerio de Derechos Sociales · preguntas frecuentes sobre la Ley de Bienestar Animal

REIAC · Red Española de Identificación de Animales de Compañía

Consejo General de Colegios Veterinarios de España

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