La mayoría de los peces de un principiante no mueren por enfermedad, sino envenenados por su propia agua durante las primeras semanas. Ciclar el acuario antes de meter a nadie es lo que lo evita, y aquí te cuento cómo se hace y, sobre todo, por qué funciona.
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Si te has estrenado hace poco con un acuario y a las dos semanas se te murió el primer pez, no fuiste tú y tampoco fue mala suerte. Casi seguro fue el agua, por muy cristalina que la vieras. Hay una parte del montaje que las tiendas cuentan de pasada, o directamente no cuentan, y que decide si tus peces viven o se van muriendo de uno en uno: ciclar el acuario antes de meter un solo animal.
Suena a cosa de laboratorio, pero la idea de fondo es de andar por casa. Un acuario recién montado, con el agua reluciente, es en realidad un sitio inhóspito, porque le falta lo único que de verdad mantiene el agua sana: una colonia de bacterias invisibles viviendo dentro del filtro. Sin ellas, los desechos de los peces se acumulan y los envenenan. Ciclar no es más que criar esas bacterias con paciencia antes de que llegue nadie a quien puedan hacer daño.
Qué es el ciclo del nitrógeno (y por qué te lo tienes que creer)
Todo lo que ocurre dentro de un acuario cerrado gira alrededor de una sustancia: el amoníaco. Lo sueltan los peces al respirar y al hacer sus cosas, y lo genera también la comida que no se comen y cualquier resto que se pudra en el fondo. El problema es que el amoníaco es un veneno de los serios incluso en cantidades minúsculas. En un río da igual, porque hay millones de litros que lo diluyen. En tus cuarenta o sesenta litros de salón no tiene a dónde ir.
Aquí entran las bacterias. Un primer grupo, en el que están las Nitrosomonas, se dedica a comerse ese amoníaco y a transformarlo en nitrito. Buena noticia solo a medias, porque el nitrito sigue siendo tóxico, casi tanto como el amoníaco. Por suerte hay un segundo grupo, sobre todo del género Nitrospira (durante años se le echó la culpa a las Nitrobacter, pero en agua dulce quienes mandan de verdad son las Nitrospira), que convierte ese nitrito en nitrato. Y el nitrato ya es otra historia: molesta cuando se acumula mucho, pero tus peces lo toleran sin dramas. Ese recorrido, de amoníaco a nitrito y de nitrito a nitrato, es el ciclo del nitrógeno. Ciclar el acuario es, ni más ni menos, esperar a que esas dos colonias existan y trabajen a pleno rendimiento.

Y ojo con un detalle que despista a casi todo el mundo: estas bacterias no viven flotando en el agua, viven pegadas a las superficies, y muy en particular a la esponja y el material del filtro. Por eso lavar el filtro a conciencia bajo el grifo es uno de los errores más caros que hay: el cloro las mata y te cargas media colonia de golpe.
El síndrome del acuario nuevo
Cuando alguien monta el acuario un sábado y el domingo vuelve de la tienda con seis peces, lo que está montando sin saberlo es el famoso síndrome del acuario nuevo. Como todavía no hay bacterias que se coman el amoníaco, este empieza a subir sin freno. A los pocos días llega el pico de amoníaco; y cuando por fin aparecen las primeras bacterias, y con ellas el nitrito, llega un segundo pico igual de mortal. Entre esos dos picos es cuando el principiante ve a sus peces boqueando en la superficie, quietos en un rincón o con las branquias irritadas.
Lo cruel del asunto es que casi siempre se lee como una enfermedad. Se corre a la tienda, se compra un tratamiento, y el pez muere igual, porque el problema nunca estuvo en un bicho ni en un hongo, sino en el agua envenenada. De hecho, buena parte de las enfermedades típicas de los primeros días son en realidad intoxicaciones disfrazadas. El ciclado previo se inventó justo para no pasar por esto.
Ciclar sin peces, que es como se debe hacer
La forma sensata, y la que te recomiendo sin dudarlo, es el ciclado sin peces. La lógica es preciosa: si las bacterias necesitan amoníaco para crecer, se lo damos nosotros a mano, sin que sufra ningún animal. Vas alimentando la colonia hasta que es lo bastante numerosa, y solo entonces entran los peces, a un agua que ya sabe defenderse sola.
Vas a necesitar sí o sí un test de agua, y aquí no escatimes: los kits de gotas miden bastante mejor que las tiras de colores, que suelen ir despistadas. Con eso en la mano, el plan es este:
- Monta el acuario del todo, con el agua tratada con acondicionador para quitarle el cloro, el filtro en marcha las 24 horas y el calentador puesto sobre los 25 grados. Cuanto más templada el agua, más rápido se multiplican las bacterias.
- Añade una fuente de amoníaco. Puede ser amoníaco puro de droguería, sin perfumes ni jabones, hasta dejar el agua entre 2 y 4 ppm; o, si te da reparo manejarlo, una pizca de comida de peces cada pocos días para que se pudra y lo vaya soltando.
- Mide cada día. Al principio solo verás subir el amoníaco. Al cabo de una o dos semanas empezará a bajar y aparecerá el nitrito: esa es la señal de que el primer grupo de bacterias ya trabaja.
- Sigue esperando. El nitrito subirá, hará su propio pico y, cuando el segundo grupo se ponga las pilas, empezará a caer mientras asoma el nitrato.
- El acuario está ciclado el día en que echas amoníaco y, veinticuatro horas después, el test te marca amoníaco a cero y nitrito a cero, con algo de nitrato en el agua. Ese es el momento, y ni un día antes.
No te voy a engañar con los plazos: esto tarda. Lo habitual son de cuatro a seis semanas, aunque he visto acuarios listos en tres y otros que se han ido tranquilamente a las ocho. Sé que tener una pecera preciosa y vacía durante mes y medio pone de los nervios, pero es el mes y medio que le regalas a tus futuros peces. Justo antes de meterlos, si el nitrato se te ha disparado por encima de 40, hazte un buen cambio de agua para dejarlo a raya.
Trucos para que vaya más rápido
Si la espera se te hace bola, hay maneras honestas de acortarla, y todas consisten en lo mismo: traer bacterias ya hechas en lugar de esperar a que aparezcan solas. La mejor con diferencia es sembrar el filtro nuevo con material de un acuario que ya lleve tiempo funcionando. Un trozo de esponja usada, un puñado de grava o hasta un poco de agua del cubo del cambio de un amigo acuariófilo valen oro, porque ahí viajan millones de bacterias de regalo.

También se venden botes de bacterias liofilizadas, el llamado arranque bacteriano, que ayudan de verdad cuando son de una marca seria y están recién fabricados; con ese empujón, más la fuente de amoníaco, hay acuarios que ciclan en poco más de una semana. Y hay dos cosas que no cuestan nada y marcan diferencia: mantener el agua bien caliente y bien oxigenada, porque estas bacterias respiran oxígeno igual que nosotros y, si el agua va justa de aire, se arrastran. Lo que no te aconsejo es fiarlo todo a la zeolita: absorbe amoníaco, sí, pero si se lo quita a las bacterias, estas se quedan sin comer y la colonia no acaba de arrancar. Para ciclar, mejor guárdala en el cajón.
¿Y si ya metí los peces sin saber nada de esto?
Si estás leyendo esto con la pecera ya montada y los peces dentro, respira: no está todo perdido, pero te toca remar. Es lo que se llama ciclar con peces, y es más estresante para ellos y para ti. La única manera de que sobrevivan mientras se forman las bacterias es diluir el veneno a mano, con cambios de agua diarios del 25 al 50 por ciento en cuanto el test marque algo de amoníaco o de nitrito, siempre con el agua nueva atemperada y sin cloro.
Aguanta así las semanas que hagan falta, sin añadir más peces y dando de comer poquísimo, porque cada resto de comida es más amoníaco. Y que te sirva de lección para la próxima: si en algún momento amplías la familia o montas otro acuario, elige especies resistentes y hazlo siempre con el ciclo ya terminado. Cuesta lo mismo esperar y no ver morir a nadie.
Al final, ciclar el acuario es la parte menos vistosa de este hobby y, seguramente por eso, la que más gente se salta. Nadie presume en redes de una pecera vacía con el filtro zumbando. Pero es justo lo que separa tener peces de andar reponiéndolos. El día que asumes que lo que cuidas no es el agua ni el cristal, sino una colonia de bacterias que no se ve, el resto del acuario empieza a encajar solo.
Fuentes
Practical Fishkeeping, How to Cycle a Fish Tank: The Complete Guide