Menú
Cómo transportar a tu perro
Cómo transportar a tu perro
CONSEJOS Y PAUTAS

Cómo transportar a tu perro

Transportar a tu perro en un transportín no es la única medida que no debes olvidar. Además debes procurar para hacer el viaje mejor posible y sin contratiempos.

El estrés y la falta de movimiento son los peores enemigos de un transporte tranquiloEl estrés y la falta de movimiento son los peores enemigos de un transporte tranquilo

Hay un sinfín de situaciones en las que podamos necesitar transportar a nuestro perro, ya sea con nosotros mismos en un trayecto por la ciudad o un viaje más largo, o él solo para enviarlo a otra persona. Hay diferentes formas de que nuestro amigo haga el viaje, y elegiremos siempre la que mejor se adapte a nuestras circunstancias, consultando en caso de duda al veterinario para que nos oriente correctamente.

Circunstancias en las que hay que transportar a tu perro

Cuando queremos dar un paseo por una parte de la ciudad que nos queda lejos, no queramos dejar al animal solo en casa, para llevarlo a la playa, a un veterinario concreto o, simplemente, a visitar a algún amigo o familiar, vamos a tener que llevar a nuestro perro en un medio de transporte con nosotros. También ocurrirá cuando queramos hacer un viaje relativamente largo, donde deberemos adaptar el transporte de nuestra mascota al medio utilizado para movernos.

Hay ocasiones, aunque no son tan comunes, en las que nos vemos en la situación de tener que enviar a nuestro perro a otra ciudad o país solo. Por ejemplo, si el dueño ya no puede hacerse cargo del perro y le encarga esta tarea a un familiar o amigo, o si es el mismo dueño el que se encuentra viviendo fuera, pero su mascota no le pudo acompañar en un principio.

Problemas a la hora de transportar a tu perro

El transporte de una mascota no es fácil, por un lado, por las restricciones de los medios de transporte y, por otro, por el propio perro, que no se encuentra cómodo viajando. Es por ello que, antes de decidir cómo llevarlo, hemos de consultar las condiciones a las que hay que acogerse según la normativa de las empresas de medios de transporte.

En autobús, por ejemplo, no se permite el transporte de perros grandes a menos que sean lazarillos, y los pequeños han de ir dentro de una jaula o habitáculo, y no en todas las compañías están permitidos. El tren resulta de mayor comodidad tanto para perros como para sus dueños. Además de ser más espacioso, no es preciso transportar a nuestra mascota en una jaula, simplemente deberemos llevarlo sujeto con una correa, pero es necesario también que lleve bozal.

Cuando viajemos en avión, el perro viajará generalmente en una zona habilitada para mascotas en la bodega, dentro de una jaula o contenedor que cumpla las condiciones de ser cómodo para el animal, impermeable, resistente, debidamente ventilado y con un cierre que garantice que no se escapará. De todas formas, no todas las compañías lo permiten, así que hemos de realizar una búsqueda amplia de aquellas que se adapten mejor a nuestras circunstancias. Bajo ciertas condiciones, por ejemplo, un perro pequeño cuya caja de transporte no supere un tamaño ni peso límites, y con las autorizaciones pertinentes, podremos llevar a nuestro amigo con nosotros en la cabina de pasaje.

Hemos de tener especial precaución con perros enfermos, con aquello que tengan más de 10 años y, en especial, con ciertas razas. Los perros de cara chata, como los bulldogs, tienen problemas para respirar eficazmente debido a su anatomía, y los viajes en avión son muy arriesgados para ellos.

No olvides cumplir con la normativa de transporte de animalesNo olvides cumplir con la normativa de transporte de animales

Preocupaciones al transportar a tu perro

Una vez que cumplamos las normas de seguridad de transporte del perro, la preocupación que emerge es la comodidad de la mascota. Los perros, cuando no están acostumbrados a viajar en vehículos, se ponen nerviosos, además de tener mareos y vómitos. Incluso la jaula puede resultarles incómoda, por lo que hemos de asegurarnos de que sea lo suficientemente espaciosa para ellos.

Una buena manera de evitar ese malestar en el perro es, si hay la suficiente antelación, ir acostumbrándolo poco a poco a hacer viajes cortos en coche (por ejemplo, alrededor de la manzana) o tren. Para que disminuya su ansiedad ante el vehículo, las primeras veces le llevaríamos a lugares que le gusten, como el parque o, por lo menos, darle un premio después de bajarse, para que asocie el trasporte con un estímulo agradable.

Cuando el animal tiene que viajar solo, las preocupaciones aumentan porque no podemos controlar ni conocer su estado durante el trayecto. Por ello, las empresas especializadas en transporte de animales cuentan con un servicio de seguimiento constante de la mascota para que los dueños conozcan en todo momento dónde se encuentra. Tienen también cuidadores y veterinarios que estarán atentos a cualquier problema que pueda surgir.

Las reglas básicas para que el perro se encuentre cómodo en el viaje son dos, por un lado, que haya una correcta ventilación, cosa que en el coche se puede controlar perfectamente abriendo la ventanilla unos centímetros. La otra recomendación es que, si va a hacer un viaje largo, no coma sólidos en las 4 horas anteriores al viaje, para evitar que se encuentre mal.

La ventilación y el cierre de la jaula son factores determinantesLa ventilación y el cierre de la jaula son factores determinantes

Métodos para su transporte

Cuando tengamos la necesidad de llevar a nuestro perro en una jaula, tenemos varios tipos para elegir. Por un lado, tenemos las jaulas de alambre, que tienen un panel de base y las paredes y el techo hechas a base de rejillas. Tienen la ventaja de que al ventilación es total, pero no son la opción más segura, ya que es fácil que el perro escape de ellas y, además, en caso de algún choque o movimiento, el perro puede herirse. Es por ello que en los aviones no se permite su uso.

Por otro lado, están las jaulas de plástico que se utilizan en los viajes en avión. Tienen rejas de ventilación a los lados y techo, y la puerta de cierre es metálica, por lo que es más segura para evitar que el animal escape. También existen las llamadasjaulas suaves, hechas a base de plástico y nylon. Son muy cómodas y ligeras, pero también son menos rígidas.

Según el tipo de viaje, de medio de transporte y de raza de perro, utilizaremos un tipo de jaula u otra. Para los viajes en coche tenemos otras dos opciones: una es colocarle un arnés de seguridad, que se sujeta al enganche del cinturón de seguridad. La otra es que viaje en el maletero. Para ello se quitará la bandeja que lo cubre, y se colocará una rejilla metálica o de nylon que separe la zona del resto del coche, con el fin de que el animal no salga despedido en caso de accidente. En este caso no podremos llevar equipaje o, por lo menos, colocar una rejilla que separe al animal de las maletas, para evitar que se golpee.

Te puede interesar