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¿Sabías cómo se entrenan los perros de asistencia para salvar vidas?
¿Sabías cómo se entrenan los perros de asistencia para salvar vidas?
ENTRENAMIENTO PERRUNO

¿Sabías cómo se entrenan los perros de asistencia para salvar vidas?

Los perros que acompañan a las personas con algún tipo de discapacidad y que son utilizados en profesiones de riesgo siguen un duro entrenamiento.

Hay personas que por alguna incapacidad física o psicológica necesita tener a alguien al lado para que le ayude a realizar determinadas tareas así como para que esté pendiente de que no sufre ningún accidente que pueda causarle un gran daño incluso perder la vida. Sin embargo ese ayudante no tiene porqué ser otra persona, puede ser un perro. Estos son los perros de asistencia. Son animales entrenados para ayudar a una persona determinada e incluso ser capaz de salvarle la vida en ciertas ocasiones. Sin embargo podemos preguntarnos cómo se entrenan estos animales.

Para empezar, antes de nada, tenemos que tener en cuenta que no todos los perros sirven para ser perros de asistencia. Tienen que tener una características básicas. Son características psicológicas, de comportamiento así como físicas y por ello las mejores razas son el Labrador, el Golden Retriever y el Pastor Alemán. Sin embargo algunas otras razas similares o incluso mezcla de razas puede servir en un momento determinado. Algunas de las características que se buscan es que tenga una buena audición y olfato y que sea de un tamaña grande o mediano. Sin embargo si la discapacidad de la personas determinada es emocional se busca un perro más pequeño.

Entre las características más buscadas esta la vista y olfatoEntre las características más buscadas esta la vista y olfato

Entre las funciones que puede hacer un perro de asistencia se encuentra por ejemplo ayudar en pequeñas tareas a personas con movilidad reducida, a personas autistas o a sordos. También pueden ser lazarillos para ciegos, como seguro que hemos visto en varias ocasiones o pueden ayudar a alertar en casos de hipoglucemia por ejemplo. Además, como ya hemos dicho, pueden actuar como soporte emocional. En resumen ese animal cumple la función de ser la parte física o emocional de la que el ser humano carece o ha perdido en un momento determinado.

El entrenamiento de un perro salvavidas comienza desde su nacimiento ya que hay que seguir un protocolo de socialización que debe realizarse en los primeros cinco meses de vida del can. Lo que se realiza en ese tiempo es hacer que el perro no sufra ningún trauma y que se adapte al ambiente de la manera más óptima posible. Se comprobaran sus habilidades físicas y emocionales y se le expondrá a todo tipo de personas, ruidos y lugares a los que debe responder adecuadamente.

Los primeros meses son clave para el entrenamientoLos primeros meses son clave para el entrenamiento

Hay que decir que después de esta fase se realiza un proceso de selección ya que no todos los perros que han sido seleccionado como posibles salvavidas después demuestran que de verdad lo son. Tras esto comienza ahora sí verdadero entrenamiento. Los primeros meses no son más que órdenes clave que deben aprender a seguir todos los perros, no solo los salvavidas. Estas son por ejemplo hacer sus necesidades en lugares adaptados para ello, seguir órdenes de manera rápida y eficaz, comportarse adecuadamente en público o estar en lugares donde no estorban.

Después de esto, el entrenamiento ya es personalizado. Se les busca un futuro dueño y se les entrena para ayudarle en sus tareas. En el caso, por ejemplo, de los perros guía se les enseña a abrir puertas, a andar por donde no haya obstáculos, a presionar botones de ascensor o incluso a ayudar a vestirse a su dueño o a que vaya al cuarto de baño. El entrenamiento de un perro para una persona autista se trata en enseñarle a controlar a la persona si en algún momento pierde el control así como evitar que se cause daño a sí mismo. Esto ocurre con la mayoría de canes entrenados para ayudar a alguien con problemas emocionales.

Pero no solo eso también hay perros que han sido entrenados para estar con personas diabéticas y que se les ha enseñado a detectar bajadas o subidas de azúcar tan solo con oler su aliento. También ayudan a moverse a personas en silla de ruedas y mediante el tacto se pueden comunicar con sus dueños si carecen del sentido del oido.

Todo el mundo no puede tener un perro de asistenciaTodo el mundo no puede tener un perro de asistencia

Además una vez que se convierten en perros salvavidas deben saber adaptarse a la persona que les ha sido asignada. Esos significa que cada cierto tiempo se le debe enseñar nuevas funciones o nuevos comportamientos de su dueño, sobre todo en el caso de una persona con una enfermedad neurodegenerativa. Hablamos por ejemplo de alguien con Alzheimer, el perro debe saber que su dueño irá cambiando y que no se confunda y piense que está fracasando en su tarea.

Un proceso nada fácil

Pero además no solo el perro debe adaptarse a la persona sino que no todo el mundo puede tener un can de asistencia. Debe demostrar para empezar un gran afecto por los animales y por los perros, ya que hay que tener en cuenta que va a comenzar a estar siempre con el. Además la persona debe poder manejarle de cierta manera y tratarle de forma adecuada. También estas personas tienen un pequeño entrenamiento para enseñarles cómo debe actuar con el can y cómo este comprende y atiende las órdenes. Un ejemplo sencillo es si le han enseñado a sentarse con la orden "sit" o "sentado", algo muy básico pero que el dueño tiene que conocer. Después hay un pequeño tiempo de prueba, en el que se observará la relación entre ambos así como su compenetración. Si todo es correcto se pasará a la entrega definitiva.

Es importante no interactuar con este perro sin preguntar al dueñoEs importante no interactuar con este perro sin preguntar al dueño

El trabajo de los perros salvavidas se realiza en muchos países y en estos determinados estados tienen permiso para viajar en el transporte público, para entrar en cualquier lugar o para incluso hacer viajes más largos, como en un avión, acompañando a su dueño. Para ello estos animales llevan un chaleco determinado que les identifica como perros de asistencia. Además es importante que no interactues con un perro de este tipo sin preguntarle a su dueño antes ya que están concentrados en sus tareas y puedes hacer que pierda esa concentración y ya no sepa correctamente lo que está y lo que debe seguir haciendo.

Como vemos, el proceso de entrenamiento de un perro de asistencia no es sencillo y debe hacerse desde el comienzo de la vida del can. Más o menos suele tardar un año todo este proceso y además hemos observado que es completamente personalizado y que nunca termina, el perro siempre deberá adaptarse a los nuevos desafíos que le pueda plantear la discapacidad de su dueño. Lo que está claro es que para alguien amante de los animales y de los perros es la mejor ayuda que se le puede brindar ya que además de aun apoyo físico lo será emocional.

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