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¿Qué hago si tengo que sacrificar a mi perro?
¿Qué hago si tengo que sacrificar a mi perro?

TRISTE NOTICIA

¿Qué hago si tengo que sacrificar a mi perro?

Te enfrentas a una de las situaciones más difíciles, el sacrificio de tu perro, y no sabes muy bien qué hacer en ese duro momento. Consulta el artículo y déjate ayudar.

La muerte de un animal es una pérdida de un ser querido que ha sido único en tu vida. Por eso, cuando llega la hora de tomar una de las decisiones más difíciles de tu vida, debes saber cuándo y cómo tienes que hacerlo. El sacrificio de tu perro puede llegar a ser muy traumático, pero en ocasiones es necesario.

Cuando sea el momento

Para evitar que sigan sufriendo, hay que tomar las riendas de la situación y decidir si es necesario o no el sacrificio de tu perro. Para ello puedes consultar con tu veterinario de confianza, que valorará de manera profesional la situación y te dirá cuál es la mejor forma de hacerlo. Aunque siempre tienes que consultarlo con el animal, que te sabrá decir mediante sus gestos y su comportamiento si de verdad necesita tu ayuda o no.

Es importante tener claro el paso que vamos a dar ya que no tiene vuelta atrásEs importante tener claro el paso que vamos a dar ya que no tiene vuelta atrás

Cuando un dueño tiene una relación muy estrecha con su perro, este entiende cuándo su compañero está sufriendo, cuándo necesita de ti. Por eso es importante mantener un seguimiento de su comportamiento, sobre todo cuando se hacen más mayores, pierden capacidades motrices o caen muy enfermos.

El momento de la decisión es muy duro, es como perder una parte de tu familia muy importante, ya que su presencia ya no la tendrás en casa. Por eso hay que planteárselo bien y buscar todas las soluciones viables antes de decantarse por el sacrificio. Tampoco sirve que metamos al animal en un tratamiento o una operación de la que puede tener secuelas o le deje con poca vida útil, es decir, que ya no pueda moverse o que vaya a tener problemas postoperatorios a largo plazo. Hay que ser sensatos.

Cómo puedo hacerlo

El sacrificio de un animal se lleva a cabo mediante la ayuda de un profesional. Es el veterinario cualificado quien debe administrarle el sedante. La muerte no es una decisión sencilla, pero tampoco lo es para el animal, así que cuantos menos disgustos le hagamos pasar en sus últimos momentos de vida, mejor.

Lo normal es recurrir a un veterinario para que realice el sacrificioLo normal es recurrir a un veterinario para que realice el sacrificio

El procedimiento más eficaz es mediante una inyección letal. El veterinario primero debe suministrarle un sedante que le duerma y le deje relajado, para que luego no se entere y tú no le veas sufrir. El veterinario debe estar manteniendo un control de sus constantes vitales para saber que todo está marchando correctamente.

A los pocos minutos de la inyección letal, el animal muere sin apenas darte cuenta. Por eso es la opción válida, porque evitas que siga sufriendo dolor en vida y le permites una muerte digna. No sufren porque no sienten.

El precio de este gran paso sobre la muerte de tu animal puede rondar unos 50€, aunque su precio variará según la empresa o nombre bajo el que el titulado esté trabajando, la cantidad que haya necesitado dependiendo de su tamaño, la raza y el peso del perro, el desplazamiento que realice si te decides por hacerlo en casa y otros extras que el mismo veterinario te detallará.

¿Enterramiento o incineración?

Lo más fácil es pensar que puedes tener a tu amigo contigo tras la muerte y, en caso de poseer un terreno, enterrar a tu perro cerca. Esto no lo recomiendan los expertos, ya que un cuerpo en descomposición, ya sea animal o persona, contamina tanto la tierra como el agua. También existe la posibilidad de que algunas alimañas puedan desenterrar el cuerpo en busca de carroña, en caso de que esté en un terreno natural.

Enterrarlo en cualquier lugar no puede ser lo más adecuado para tu mascotaEnterrarlo en cualquier lugar no puede ser lo más adecuado para tu mascota

La mejor opción es decantarse por la incineración. Esta tiene varias posibilidades que dependerá de lo que el perro haya significado para ti. El precio de ambas dependerá de la localidad en la que nos encontremos, si es mediante empresa pública o privada, el tamaño del animal, su peso... La primera vía que puedes tomar es la de incinerar a tu animal de manera conjunta, que estará junto con otros cuerpos en el momento de la quema y sus cenizas serán esparcidas por un cementerio de animales. Es la opción más barata, pero la que no recomendamos por respeto a tu mascota.

La incineración individual es más personal, aunque más cara. Es la manera más digna de demostrarle a tu perro que tras la muerte le sigues queriendo. Le seguirás recordando ya que las cenizas sí que se te entregan a ti directamente, además de que puedes escoger un objeto suyo o una urna personalizada para guardar ahí los restos del animal tras la incineración. También existe la posibilidad de tener un nicho en un cementerio de mascotas donde poder dejar las cenizas o incluso convertirlas en una joya para poder llevarla siempre contigo.

En los cementerio de animales, cada vez más extendidos, podemos acceder a un tipo de servicio parecido al que encontraríamos en uno destinado a la muerte de las personas. Los precios más bajos podemos encontrarlos en los 200€ para las lápidas y con un mantenimiento del nicho de entre 50€ o 60€. Todo ello dependerá del espacio requerido, el lugar donde se sitúe, el municipio, etc. Esta es una buena opción si tras el sacrificio y la incineración no queremos tener las cenizas en casa -por pudor, comodidad, pena o precaución-, pero sí le queremos dedicar un espacio digno al animal en su muerte.

Hay que comunicar la muerte de la mascota para dar de baja los chipHay que comunicar la muerte de la mascota para dar de baja los chip

Papeles tras la muerte

Lo normal es que tras el sacrificio del perro, sea el mismo veterinario el que se encargue de tramitar la baja de su chip y comunicarlo a otros registros de identificación pertinentes. Que sería el caso de haber cambiado de veterinario. Además, este profesional tiene que añadir algunos datos referidos a la defunción del animal y así evitar malos tragos a los dueños.

Si por el contrario tu veterinario no se hace cargo o la muerte de tu perro ha sido por otra causa que no sea el sacrificio, debes comunicarlo tú a los respectivos registros, que será mejor pedir asesoramiento a tu veterinario y dar de baja el número de su chip. Porque, aunque sea un momento difícil de sobrellevar, hay que hacer un esfuerzo y devolverles el cariño a través de una muerte digna y un reposo adecuado.

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