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Los 8 mitos más extendidos y que no son verdad sobre los gatos
Los 8 mitos más extendidos y que no son verdad sobre los gatos
FALSOS RUMORES

Los 8 mitos más extendidos y que no son verdad sobre los gatos

Descubre leyendo este artículo cuáles son los 8 mitos falsos que más se utilizan para referirnos a la personalidad de los gatos.

Fueron famosos en el antiguo Egipto y luego fueron demonizados en la Edad Media. Y es que los gatos han despertado desde siempre la curiosidad del hombre, tanto buena como mala, haciendo que circulen sobre ellos un sinfín de mitos y leyendas urbanas que han pasado a lo largo de los años.

La sociedad humana ha creado muchos mitos falsos sobre los gatos La sociedad humana ha creado muchos mitos falsos sobre los gatos

Muchas personas no se consideran amantes de los gatos debido a los mitos y las leyendas que circulan alrededor de estos animales. Estas leyendas hacen que muchas personas no se animen a contar con un gato en su vida porque ''los gatos no son cariñosos y van a su aire''. Pero este animal puede ser una mascota cariñosa y agradecida, a la que no hay que sacar a la calle y es extremadamente limpia. Pero estas afirmaciones no son tan verdad como puedan parecer en un principio, por eso en este artículo hemos querido desmontar los mitos más extendidos sobre los gatos.

Mitos sobre los felinos:

1. Los gatos siempre caen de pie: Esta afirmación es mentira, aunque tiene una parte cierta. Es verdad que físicamente los gatos tienen mucho equilibrio y flexibilidad, pero esto no quiere decir que nunca se caigan o sufran algún tipo de daño cuando se caen.

Este mito tiene mucho que ver con lo que los veterinarios llaman el ''síndrome del gato paracaidista''. Esto suele suceder en verano, época en la que la gente deja las ventanas de sus casas abiertas y los gatos suelen asomarse a tomar el aire. A veces, alguna distracción, como un pájaro, puede hacer que los gatos acaben cayendo. Para intentar caer de la mejor manera posible los gatos intentan hacer un paracaídas con el cuerpo, de ahí que parezca que caen de pie. Pero esto no significa que no se hagan daño ya que suelen tener lesiones en el pecho y en la mandíbula debido a la caída.

Los gatos son unos animales que al sufrir una caída adoptan una forma segura con su cuerpo para no tener dalos en su salud Los gatos son unos animales que al sufrir una caída adoptan una forma segura con su cuerpo para no tener dalos en su salud

Por otro lado, si se caen desde una altura muy grande, más de 7 metros, los gatos no siempre tendrán tiempo de caer de pie debido a la altura en la que se encuentran y sobre todo si se ha resbalado.

2. Los gatos son animales solitarios: Si los comparamos con los perros, los gatos suelen ser más independientes. Pero ser independiente no significa ser solitario, por lo que esta afirmación es mentira.

Los gatos no necesitan que estemos todo el día encima de ellos prestándoles atención, pero los gatos utilizan sus propias técnicas para llamar la atención de las personas que están a su alrededor. Incluso la idea de que los gatos son animales ariscos y crueles, mientras los perros son mucho más cariñosos es un gran mito. En este caso se vuelve a malinterpretar la idea de que la independencia es lo mismo que la antipatía.

Aquellos que tengan gatos sabrán que los gatos son muy cariñosos y suelen ir a buscar a su acompañante cuando necesitan algo de cariño. Incluso suelen venir cuando los llamamos por su nombre.

3. Los gatos tienen 7 vidas: Esta leyenda viene acompañada de la idea de que los gatos caen de pie. Hay que saber que los gatos no son animales especiales con características divinas que les hace seres superiores. Lo que les sucede a los gatos es que, al pertenecer a la familia de los felinos, suelen tener mayor agilidad.

Los gatos tienen una agilidad innata que otras mascotas no poseen Los gatos tienen una agilidad innata que otras mascotas no poseen

4. Las mujeres embarazadas no pueden tener un gato: Esta afirmación no tiene nada de verdad. Esta creencia es debida a la toxoplasmosis, una enfermedad que puede contagiarse al feto de la embarazada. Pero, al contrario de lo que suele creerse, el contagio no se produce al estar en contacto con un gato. Pueden acariciarse y la embarazada puede convivir con un gato sin ningún riesgo. Incluso en el caso extremo de que el animal padezca la enfermedad, la embarazada tendría que entrar en contacto con las heces del animal para contagiarse. Así que con no limpiar la caja del gato es más que suficiente para que la embarazada no sufra ningún problema.

Otra de las cosas a tener en cuenta es que, para que tenga la toxoplasmosis, nuestro gato debería salir a la calle, beber agua infectada o comer carne cruda. Algo que es muy raro si hablamos de un gato casero. Hasta los estudios científicos han demostrado que esta enfermedad es muy poco frecuente en los gatos caseros, por lo que las opciones se reducen. Es una pena ya que muchas mujeres embarazadas se habrán desecho de sus gatos debido a esta creencia que es mentira.

5. A los gatos les dan miedo los pepinos: Esto no es verdad. Su creencia viene debido a un fenómeno que se ha hecho viral en internet en el que podemos encontrar multitud de videos de gatos asustándose ante la repentina llegada de un pepino a su lado.

Aunque es muy gracioso, los gatos no se asustan por el pepino en sí, sino por la aparición de algo desconocido en un entorno que consideran seguro, como puede ser el hogar. De hecho, muchas otras personas han hecho el 'experimento' con otras frutas y el resultado ha sido el mismo.

6. Los gatos no se llevan bien con los perros: Este es un clásico alimentado por los dibujos animados infantiles, pero sin ninguna base científica. Muchas son las personas que tienen en su hogar conviviendo en el mismo techo a perros y a gatos. La clave está en no introducir a otro animal en la casa de repente, es mejor hacer que se conozcan poco a poco para que se vayan acostumbrando a la presencia del otro.

La idea de que los gatos y los perros se llevan mal es rotundamente falsa La idea de que los gatos y los perros se llevan mal es rotundamente falsa

Pero muy al contrario de lo que se pueda pensar los perros y los gatos no se llevan mal. Para ver un ejemplo solo hay que darse una vuelta por las redes sociales para ver vídeos en los que estos animales se llevan perfectamente.

7. Los gatos negros traen mala suerte: Los gatos negros son considerados desde hace siglos como un animal de mal fario. Una leyenda que afortunadamente cada vez tiene menos eco en la sociedad. Esta falsa creencia viene de la creencia que estos animales eran los compañeros inseparables de las brujas. Esto ha pasado de generación en generación hasta nuestros días. Aun así, este mito no tiene ninguna base científica, por lo que es mentira.

8. Los gatos ronronean si están felices: Los gatos ronronean para expresar distintas emociones, no solo cuando están felices. En algunos casos el ronroneo de los gatos sirve para comunicarse con su madre, mientras que en otros sirve para expresar dolor o miedo. Así que la idea de que los gatos solo ronronean cuando están felices no es del todo verdad.

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