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Cómo salvar la vida a tu mascota: primeros auxilios
Cómo salvar la vida a tu mascota: primeros auxilios

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Cómo salvar la vida a tu mascota: primeros auxilios

Con este artículo podrás aprender a llevar a cabo todas aquellas técnicas de reanimación necesarias para salvar la vida de tu mascota en caso de emergencia.

Ya ha llegado el verano y con él la playa, los helados, las vacaciones y todo lo que ello conlleva. Sin embargo, y aunque a los seres humanos les encante disfrutar del sol y broncear su piel hay que tener en cuenta que para gran parte de los animales domésticos o mascotas el calor puede suponer un enemigo muy difícil de sobrellevar. Es por eso que en este artículo se detallarán aquellas técnicas de primeros auxilios necesarias para reanimar al animal en caso de accidente y poder salvar su vida.

Son muchos los casos en los que los animales de compañía pasan a ser un miembro más de la familia por el amor, el cariño y la dedicación que estos aportan, y además de una manera totalmente desinteresada y altruista. Es por eso que cada vez son más las personas que deciden aprender técnicas de reanimación y de primeros auxilios para tratar de salvar la vida de sus mascotas en el desafortunado caso de que las cosas se compliquen. Se trata de procedimientos sencillos y metódicos, pero que bien empleados pueden llegar a cambiar tremendamente la situación.

El calor puede afectar gravemente a las capacidades respiratorias del animalEl calor puede afectar gravemente a las capacidades respiratorias del animal

Comprobación del pulso

El primer paso sería comprobar las pulsaciones de la mascota, ya que en función de los resultados se emplearán unas técnicas u otras. Para saber cuál es el pulso del animal es necesario colocar uno de los dedos de la mano -preferiblemente el índice- en uno de las siguientes partes del cuerpo de la mascota: En la parte interna de su muslo, debajo de la zona del tobillo, o mismamente en su pecho. Todas ellas son zonas donde la circulación de la sangre es elevada por lo que a priori, no tiene porqué ser difícil de encontrar las pulsaciones del ser vivo. Junto con estas zonas, existen tres indicadores de que la salud del animal no está siendo la correcta, y son: Color gris en las encías o en los los labios y que las pupilas no respondan a los cambios de luminosidad.

Si el animal no respira ni tiene pulso

En el caso de que el ser vivo no respire y sea imposible encontrarle el pulso cardiaco, hay que optar por llevar a cabo una maniobra de reanimación cardiopulmonar con tanta prontitud como sea posible, ya que en estos casos cada segundo es de vital importancia para salvar la vida del cuadrúpedo. En el caso de que el animal tenga pulsaciones, realizar esta maniobra podría tener el efecto contrario y empeorar la situación.

Llevar a la mascota a revisiones de forma periódica puede ser determinante para su saludLlevar a la mascota a revisiones de forma periódica puede ser determinante para su salud

En primer lugar, es necesario tumbar al ser vivo sobre su lado derecho, la intención es dejar su lado izquierdo mirando hacia arriba, de tal forma que le maniobra puede aplicarse directamente sobre la zona del corazón. A continuación, hay que posicionar ambas palmas de las manos sobre las costillas del animal, más concretamente detrás de la zona de su pata delantera. Llegados a este punto toca comenzar con las compresiones, de una manera fluida, pero con firmeza y mucho cuidado hay que ejercer presión sobre la zona anteriormente citada. Es importante no hacer el masaje cardiopulmonar con demasiada fuerza ya que puede llegar a ser nocivo para la vida de la mascota. En cortos periodos de tiempo hay que comprobar nuevamente el pulso del ser vivo y si no lo ha recuperado, hay que continuar repitiendo la operación, si tras un tiempo de 20 minutos la situación no ofrece mejoras, finalizar la maniobra. Por último, en el caso de que el animal tenga un peso inferior a los 15 kilos serán necesarias 5 compresiones, en el caso de que el animal sobrepase los 40 kilos, la cantidad aumenta hasta 10 compresiones.

Si el animal tiene pulso pero no respira

En el caso de que se haya encontrado el pulso de la mascota pero se observe que esta no respira, no queda otra opción que introducir aire en las vías respiratorias del cuadrúpedo. Para ello se empleará una sencilla maniobra de primeros auxilios. Antes de detallarla conviene dejar claro ciertos aspectos, por un lado si se trata de un animal de tamaño pequeño, la persona que realiza la maniobra debe introducir aire mediante la boca y la nariz de la mascota. Por otro lado, en el caso de que sea de gran tamaño, simplemente se utilizará su nariz para introducir el aire.

En el caso de que el animal no muestre señales de respirar, continuar repitiendo la maniobraEn el caso de que el animal no muestre señales de respirar, continuar repitiendo la maniobra

Si llegados a este punto te das cuenta de que por más que metes aire las vías de respiración están bloqueadas es el momento de llevar a cabo otra maniobra de primeros auxilios: La maniobra de Heimlich. Para ello hay que voltear al animal de tal forma que su espalda quede contra el pecho de la persona que opera. Acto seguido toca rodearlo con un brazo por cada lado y entrelazar ambas mano donde se tocan las costillas y el abdomen del ser vivo. Haciendo uso de los brazos, hay que realizar un total de 5 compresiones con fuerza. En el caso de que la mascota no respire, continuar repitiendo la maniobra.

Finalmente, es recomendable comprobar si existe algún objeto que pueda estar obstruyendo sus vías respiratorias. Con todo esto ya tienes las herramientas necesarias para que tu mascota pueda disfrutar del verano de la misma manera y con la misma tranquilidad que lo haces tú.

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