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El jerbo, ¿conoces a este curioso roedor doméstico?
El jerbo, ¿conoces a este curioso roedor doméstico?
ROEDOR

El jerbo, ¿conoces a este curioso roedor doméstico?

El jerbo es un pequeño roedor que tiene un gran parecido físico con la rata pero que tiene un carácter completamente distinto. Descubre las curiosidades sobre esta pequeña mascota.

El jerbo es un pequeño roedor muy desconocido sobre todo como mascota de compañía en los hogares pero que puede llegar a convertirse en un gran amigo doméstico si se les conoce bien y se les trata como se debe.

Es también conocido como rata del desierto por su alto parecido con este otro roedor, aunque su tamaño se encuentra entre el del ratón y la rata, midiendo unos 12 centímetros de cola. Físicamente destaca en ellos su larga cola, que suele tener la misma longitud que su cuerpo, y sus patas traseras, mucho más grandes que las delanteras para proporcionarle más agilidad en los saltos y hacerle de base para ponerse de pie. Es un animal de postura muy esbelta, con el cuello más bien corto y los ojos grandes. Sus orejas son pequeñas, pegadas al cráneo y en forma de óvalo.

El jerbo es un roedor muy parecido físicamente a una rata pero que tiene un carácter totalmente distinto El jerbo es un roedor muy parecido físicamente a una rata pero que tiene un carácter totalmente distinto

Son, desde su origen en países como Mongolia y China de color dorado y con rayas negras y rubias y tienen la parte de la tripa más clara, aunque los diferentes cruces a lo largo de las décadas ha hecho que ya se haya perdido esta identificación y que se encuentren gran variedad de colores a la hora de buscar un jerbo como mascota.

Comportamiento

El jerbo es un roedor doméstico muy sociable y no tiene problemas para relacionarse con los humanos, por lo que es un perfecto aliado doméstico. No muerde por tendencia a no ser que se vea altamente amenazado, ya que sí es un poco miedoso. Si tenemos niños sí debemos tener cuidado porque tienden a jugar con él y pueden llegar a hacerle daño. A la hora de cogerlo con la mano siempre debemos hacerlo por la parte baja del cuerpo y no desde la cola, ya que esta es muy larga y sensible y puede reaccionar violentamente si le duele.

Es una mascota curiosa, por lo que siempre estará pendiente de todo lo que pasa a su alrededor, sobre todo si te acercas con algo para él. Por ello es habitual verlo elevado sobre sus patas traseras, pendiente de cualquier momento que suceda cerca.

Los jerbos no tienen un comportamiento agresivo como otros roedores Los jerbos no tienen un comportamiento agresivo como otros roedores

Sus aficiones favoritas son roer y excavar, por lo que su jaula debe estar preparada para ello, por ejemplo colocándole un trozo de madera para que pueda roerla. Su fisionomía hace que sus dientes y uñas siempre estén creciendo y se pasa el día mordiendo todo lo que sea madera o plástico y escarbando en la arena que tiene como fondo. Por todo esto también hay que tener en cuenta que no sirve cualquier jaula si no que debe ser lo más resistente posible si no queremos que la acabe destrozando de tanto roerla, o se acabe escapando. Es una mascota silenciosa que apenas notarás, su sonido es más parecido al de un pájaro que al de un roedor. Lo que sí puedes escuchar es los golpes que realiza con sus patas traseras tanto cuando está realizando actividad como para llamar la atención.

El jerbo es un roedor acostumbrado a vivir en grupo, por lo que se notará si está solo. En su ambiente natural habitan en camada, con un macho, una hembra y sus crías jóvenes. Lo ideal es adquirir al menos una pareja de jerbos para que puedan jugar y que así no manifiesten actitudes agresivas en su conducta con los humanos. A la hora de la crianza de los jerbos, hay que saber que su gestación es de 24 días. Las hembras suelen llegar a tener unas 4 o 5 crías que nacerán ciegas y sin pelo pero que les crecerá en cuestión de una semana.

Cuidados y salud

El jerbo no es una mascota que necesite de grandes cuidados ya que es muy independiente y puede cuidar de sí mismo sin problemas. Se resguardará del frío cuando sea necesario aunque no es un animal que hiberne. Para la hora de dormir se crean sus propios nidos por lo que sí es importante suministrarle los materiales necesarios como pueden ser el papel o el heno.

La jaula que le preparemos deberá tener unas proporciones grandes para que pueda desempeñar su ejercicio con tranquilidad. Es un roedor muy activo por lo que es ideal si le colocamos una rueda para que corra especial para ellos, ya que una rueda común puede hacer que su larga cola se enganche e incluso se parta.

Sería ideal colocar una rueda en la jaula de nuestro pequeño amigo Sería ideal colocar una rueda en la jaula de nuestro pequeño amigo

Aunque es omnívoro y en la naturaleza a veces caza insectos, se alimenta sobre todo de semillas y flores. Si obtenemos un jerbo como animal doméstico podemos acudir a las tiendas especializadas y administrarle pienso mixto ya preparado que incluye muchas semillas de diferentes tipos. Como premio y de forma excepcional podemos proporcionarle gusanos u otros insectos pequeños. También le gustan las frutas y las verduras, pero solo se le pueden administrar en pequeñas cantidades ya que si no pueden llegar a producirle problemas intestinales. Lo ideal es que siempre tengan dentro de la jaula un comedero y un bebedero para que satisfagan sus necesidades cuando quieran, sin tener un horario fijo para comer.

No es necesario limpiarlo ni siquiera una vez a la semana ya que él mismo se encargará de mantenerse limpio, incluso si viven en camada llegarán a limpiarse los unos a los otros. Lo único que si hay que mantener limpia es la jaula, cambiando la arena que se ponga de base al menos una vez al mes, ya que aunque el jerbo no es una mascota que huela mal, sí puede llegar a hacerlo las deposiciones que coloque. En caso de que la jaula huela peor de lo normal, debemos acudir a un veterinario ya que podríamos estar ante algún tipo de problema de salud. Con cambiar la arena de la zona de las deposiciones una vez a la semana y la del resto de la jaula una vez al mes, es suficiente.

Los jerbos no suelen ser unos roedores que tengan grandes enfermedades. Su esperanza de vida está entre los 3 y 5 años, aunque en la mayoría de los casos suelen durar un máximo de 4, lo que se conoce ya como jerbo anciano. Para saber si nuestro jerbo está enfermo solo hay que observarlo en su rutina diaria y hacerle un chequeo superficial para comprobar que todo está correcto.

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