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Perros diabéticos: síntomas y tratamiento
Perros diabéticos: síntomas y tratamiento
CONSEJOS

Perros diabéticos: síntomas y tratamiento

En Bekia te damos consejos y recomendaciones para cuidar a tu perro que sufre algún tipo de diabetes.

Las células del cuerpo necesitan energía para vivir. Al igual que otros animales, los perros obtienen energía a través de la conversión de los alimentos que ingieren en azúcar (glucosa). Esta glucosa viaja por la sangre como un componente normal más, y cada célula de manera individual toma la glucosa que necesite para tener mayor energía. Lo que permite que las células tomen la glucosa de la sangre es una proteína llamada "insulina".

La insulina se produce en el páncreas a través de las células beta. Cuando la glucosa en la sangre aumenta, éstas células liberan insulina en el torrente sanguíneo que se distribuye por el cuerpo. La insulina se une a proteínas de la superficie celular y permite que la glucosa pase de la sangre al resto de células, donde es convertida en energía.

Casi todos los perros presentan diabetes tipo 1, lo que significa que uno de los síntomas de mayor importancia es que su páncreas no produce insulina en absoluto. Sin esta hormona las células no tienen forma de absorber la glucosa de la sangre, de modo que "mueren de hambre" y el nivel de glucosa se eleva.

En cuanto a las razas, no suele haber un patrón específico para este tipo de enfermedad, pero los Golden Retriever, Schnauzer miniatura, Keeshond, los pastores alemanes y los caniches tienen una incidencia más alta, pero todas las razas pueden ser afectadas. Sobre todo es muy común en las hembras, más que nunca en épocas gestantes.

Es necesario que tu perro tenga una activa actividad físicaEs necesario que tu perro tenga una activa actividad física

Síntomas

En respuesta a la falta de energía, el cerebro envía señales que le indican al perro que coma más. Mientras tanto, otras células en el cuerpo intentan obtener glucosa pidiéndole al cuerpo que descomponga las grasas y las proteínas del músculo, para que el hígado las convierta en glucosa.

En este momento el cuerpo del animal con esta enfermedad entra en bucle y se producen diversos síntomas: se crea más glucosa, que por la falta de insulina no puede ser convertida en energía, y por lo tanto, tampoco llega a alimentar a las células.

Pero al mismo tiempo, se sigue acumulando glucosa en la sangre. En este momento, al producirse mucho azúcar en la sangre, llega hasta la orina del perro y el azúcar extrae el agua como una esponja seca absorbe el agua. El animal produce grandes cantidades de orina a causa de toda esta agua. Todo ello ocasiona que el perro se sienta sediento, por lo que bebe demasiado.

Las respuestas a la falta de insulina, lleva a los perros a mostrar los mismos síntomas que las personas con diabetes: pierden peso a pesar de comer más, beben en exceso y orinan mucho. La diabetes puede producir ceguera, ya que el aumento de la glucosa puede llegar a producir cataratas en el animal... También puede producirse Cetoacidosis diabética (CD), que puede desarrollarse en pocos días y ser muy peligrosa. Debe tratarse de inmediato y los síntomas para darnos cuenta si el animal ha llegado hasta este puntos son: vómitos, diarrea, letargo, depresión, disminución o pérdida de apetito y olor de aliento extraño.

Atiende bien a las instrucciones del veterinarioAtiende bien a las instrucciones del veterinario

Tratamiento

En el caso del animal diabético, los cuidados básico se trata de inyección diaria de insulina, dieta y una serie de putas de ejercicio. El tratamiento de insulina no es para todas las mascotas igual, ni tampoco debe basarse siempre en el peso del perro, puesto que el grado de insuficiencia pancreática es diferente en cada perro, por lo tanto la dosis se debe establecer de forma individual en cada caso.

Cuando el perro con esta enfermedad está recién diagnosticado, los primeros cuidados con insulina comienza, normalmente, en casa y después de una semana de tratamiento, el veterinario/a obtiene una curva de glucosa para determinar cuales son los niveles máximos y mínimos del azúcar en sangre.

Después de esto, ya se puede detallar el tratamiento y la frecuencia en la que poner las inyecciones. También es importante controlar la orina mediante la medición de la glucosa en sangre con unas pequeñas tiras que indican los niveles de la misma.

Otro factor a tener muy en cuenta, casi el más importante, son los cuidados a través la dieta que debe seguir el perro con esta enfermedad. Las necesidades calóricas diarias son determinadas por el peso y el nivel de actividad del perro diabético, esto debe ser igual con independencia de las razas de las mascotas afectadas.

Por lo que la cantidad de alimento se determina dividiendo el requerimiento calórico diario por la cantidad de calorías que proporciona una lata o recipiente de comida. Es importante mantener el número de calorías constantes todos los días, puesto que la insulina se calcula, también, sobre esta base; igual que es sumamente importante mantener un horario estricto en las inyecciones. Para evitar las hiperglucemias severas que pueden producirse después de las comidas, es muy conveniente dividir las raciones diarias de alimento en partes iguales y dárselas en dos o tres veces, o según las indicaciones de tu veterinario/a.

Es necesario controlar su dieta con mucho cuidadoEs necesario controlar su dieta con mucho cuidado

Al perro diabético le va mejor con un horario muy reglamentado en cuanto a la alimentación y las inyecciones de insulina, suministradas a las mismas horas todos los días. Idealmente, el perro diabético, debería tener el mismo nivel de ejercicio y actividad. Lo que se va a intentar, con este tratamiento a través del ejercicio, es mejorar con esto es la circulación sanguínea.

Por ellos, el ejercicio de forma regular es muy importante. Se ha de programar un tiempo todos los días para llevar al perro al parque y hacerle jugar a recoger una pelota o disco, en un principio durante 10 o 15 minutos, y así ir aumentando hasta los 30 diarios.

Otra opción puede ser llevar al animal a la playa, existen playas especiales donde los perros pueden correr y jugar en agua también, esto le puede proporcionar un gran entrenamiento. También se pueden realizar ejercicios en una piscina si se dispone de una en casa.

Hay que tener especial cuidado a la hora de las actividades físicas de la mascota, dependiendo de las razas o si el animal es de mayor o menos tamaño, ya que un alto nivel de ejercicio que sea mayor de lo habitual, puede producirle al animal con diabetes una hipoglucemia, que sería una disminución severa de su glucosa en la sangre.

Es muy importante no presionar al perro con el ejercicio, siga los consejos de su veterinario/a para no excederse con las actividades que se realicen. Proporcionando unos cuidados adecuados basado en una dieta específica, ejercicio e instrucciones médicas proporcionadas por su veterinario/a; no solo mejorará la vida y salud del perro, si no también le dará paz mental.

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