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Cataratas en los gatos: formas de detectarlas y solucionarlas
Cataratas en los gatos: formas de detectarlas y solucionarlas

VISTA FELINA

Cataratas en los gatos: formas de detectarlas y solucionarlas

Hay muchas enfermedades que comparten personas y animales, como las cataratas, dolencia que sufren la mayor parte de los gatos llegados a una cierta edad.

Los animales son mucho más parecidos a los humanos de lo que solemos pensar. Compartimos instintos, formas de actuar y enfermedades, como por ejemplo las cataratas. Sí sí, no me equivoco, los animales también pueden tener problemas de visión similares a los de los humanos y los gatos son muy propensos a padecerlos.

Padecer cataratas consiste en la alteración y pérdida de la transparencia del cristalinoPadecer cataratas consiste en la alteración y pérdida de la transparencia del cristalino

Al igual que pasa con los humanos las catataras son un problema muy común en los gatos según envejecen. Una catarata es una patología que se desarrolla en los ojos y consiste en la alteración y pérdida de la transparencia del cristalino, lo que dificulta la visión de mascotas y personas.

Aunque la mayor parte de los gatos no muestran signos de cataratas en sus ojos, especialmente si solo afecta a uno de ellos, si no se vigila y se trata como es debido este problema puede evolucionar hasta convertirse en ceguera. Además, las cataratas pueden ser una gran molestia para nuestras mascotas al volverse irritantes y dolorosas. Este artículo recoge todo lo que necesitas saber acerca de esta dolencia que afecta a más gatos de los que crees.

La mayor parte de los gatos no muestran signos de cataratas en sus ojosa mayor parte de los gatos no muestran signos de cataratas en sus ojos

Síntomas que presentan los gatos

Es más fácil de lo que creemos comprobar si nuestra mascota tiene cataratas. El principal síntoma es la aparición de una mancha gris azulada en la pupila del gato. Esa mancha puede ser de diversos tamaños y cuanto más grande se hace más está avanzando la catarata. En ocasiones las cataratas evolucionan con rapidez y terminan por cubrir toda la pupila, imposibilitando la visión del felino. Además, pueden desarrollarse en ambos ojos o incluso pueden estar presentes desde el nacimiento del gato, siendo consideradas congénitas.

Además de este claro síntoma se pueden ir apreciando otros si nos fijamos bien en nuestra mascota:

El principal síntoma es la aparición de una mancha gris azulada en la pupila del gatoEl principal síntoma es la aparición de una mancha gris azulada en la pupila del gato
  1. Dificultad a la hora de reconocer a personas de su entorno
  2. Pasos anormalmente altos
  3. Deambulación anormal
  4. Cambio en la forma y tamaño de la pupila
  5. Secreción nasal derivada del ojo. Esto se debe a que la catarata se ha formado por una infección
  6. Inseguridad a la hora de caminar
  7. Torpeza a la hora de moverse por su entorno habitual
  8. Calcula mal las distancias
  9. Sus ojos se vuelven muy húmedos y puede cambiar de color

Tratamiento

Nada más detectar alguno de los síntomas mencionados anterior mente es necesario llevar a nuestra mascota al veterinario con la máxima premura posible, ya que la vista del felino está en juego. Un diagnóstico a tiempo es decisivo para poder poner remedio a los síntomas primarios y detener el avance de la catarata.

Un diagnóstico a tiempo es decisivo para poder poner remedio a los síntomas primariosUn diagnóstico a tiempo es decisivo para poder poner remedio a los síntomas primarios

El veterinario se encargará de revisar ambos ojos de la mascota y comprobar que evidentemente se trata de una catarata. Para ello se suelen utilizar aparatos similares a los que encontramos en la consulta de un oftalmólogo, para comprobar las diferentes estructuras del ojo y la gravedad del asunto. Además, en muchas ocasiones el veterinario realizará una ecografía al animal para comprobar que no haya tumores, hemorragias o desprendimientos de retina. Una vez terminado el procedimiento se sabrán las causas de la catarata y el mejor tratamiento para nuestra mascota.

En el caso de los gatos adultos el tratamiento puede variar dependiendo del estado de la catarata. Las que presentan una leve opacidad y no alteran la visión del gato no necesitan un tratamiento necesariamente, a no ser que continúe empeorando con el tiempo. Por otro lado, las cataratas que afectan a las crías de gatos pueden mejorar por si solas, sin necesidad de suministrar un tratamiento.

Dentro de los tratamientos existente encontramos los colirios antiinflamatoriosDentro de los tratamientos existente encontramos los colirios antiinflamatorios

Dentro de los tratamientos existente encontramos los colirios antiinflamatorios, que ayudan a eliminar la posible infección causante de las cataratas y alivia los síntomas del felino. Este medicamento está recomendado para gatos que no tienen una catarata muy desarrollada y no necesariamente deben de ser operados. Junto a los colirios se recomendará alimentar al gato de una forma equilibrada y añadir vitaminas a su dieta, ya que las carencias alimenticias son un factor que pueden empeorar las cataratas.

La otra opción para tratar a nuestra mascota es someterla a una intervención quirúrgica. Este tratamiento se lleva a cabo cuando los felinos muestran un deterioro de la visión grave. La operación consiste en realizar una pequeña incisión en la córnea y, mediante instrumental de alta precisión, absorber la catarata gracias a la utilización de ultrasonidos. Tras esto el cristalino es reemplazado por uno artificial que permitirá al gato ver tanto de cerca como de lejos con claridad. El pronóstico de la operación será más favorable para el gato si se realiza con la mayor brevedad posible.

La otra opción para tratar a nuestra mascota es someterla a una intervención quirúrgicaLa otra opción para tratar a nuestra mascota es someterla a una intervención quirúrgica

Tras la cirugía la mascota no deberá de quedarse ingresada en el centro veterinario. Se le colocará un collar isabelino para evitar que pueda tocarse el ojo y hacerse daño o causarse una infección. Además, el veterinario te recetará la medicación necesaria para el dolor, la hinchazón y la dilatación. Por último, se deberán de realizar diversas revisiones para comprobar la evolución del felino y la efectividad de la operación.

El problema de este tipo de cirugías es su elevado precio, lo que lleva a muchos dueños a no someter a su gato a la intervención. En el caso de que el propietario decida no someter a su mascota a la intervención quirúrgica deberá de someterla a continuas revisiones veterinarias para vigilar el progreso de su catarata.

¿Qué pasa si no sometemos a nuestro gato al tratamiento?

Es conocido que los gatos no tienen una buena vista, siendo el olfato su sentido más desarrollado. Por ello, una pequeña catarata que no avanza en el tiempo no dificultaría en exceso la vida del felino. Como recomendación, un gato con una pérdida parcial o total de la visión deberá de ser mantenido dentro de la casa para asegurar su bienestar y seguridad.

La consecuencia de no someter a nuestra mascota a la intervención quirúrgica es variadaLa consecuencia de no someter a nuestra mascota a la intervención quirúrgica es variada

La consecuencia de no someter a nuestra mascota a la intervención quirúrgica es variada. El felino puede quedarse completamente ciego o simplemente perder cierta nitidez si las cataratas no empeoran. El desarrollo de las cataratas hasta la pérdida de la visión puede terminar por causar un gran dolor a la mascota, provocado por un estado de hipermadurez de la catarata. Esto consiste en la entrada de pequeñas partículas en el cristalino que ocasionan una peligrosa inflamación llamada uveítis facolítica. La inflamación ocasionará que el cristalino adquiera un mayor tamaño, que terminará convirtiéndose en un glaucoma o hipertensión ocular, y la única solución llegado a ese punto será extirpar quirúrgicamente el ojo afectado del felino para evitarle un dolor innecesario.

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