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Pipetas para perros: lo que necesitas saber
Pipetas para perros: lo que necesitas saber

DESPARASITACIÓN EXTERNA

Pipetas para perros: lo que necesitas saber

La desparasitación externa es indispensable para proteger al perro de parásitos como las garrapatas, los piojos o las pulgas y las pipetas son un método de lo más eficaz y sencillo de aplicar en casa.

Las pulgas y garrapatas son algunos de los principales enemigos de los perros y un quebradero de cabeza para los dueños cuando se encuentran con un problema de este calibre. Para evitarlo se hace imprescindible una desparasitación externa de las mascotas de forma rutinaria, algo que se puede hacer de forma cómoda y sencilla en casa con productos como las pipetas. Éstas son unas ampollas que contienen un líquido en su interior, un principio activo que ayuda a crear una protección en el perro para evitar la infestación de pulgas, garrapatas, piojos y otros insectos. El líquido de la pipeta suele ser un insecticida como la permetrina -que puede matar tanto a pulgas y garrapatas por contacto directo como crear una barrera protectora entorno al perro para alejar a los mosquitos que transfieren la enfermedad de la leishmaniosis-, el fipronil o la selamectina, especialmente efectiva contra pulgas, garrapatas y piojos. Y es que dependiendo del tipo y marca de la pipeta, ésta puede tener protección sobre uno o varios de estos parásitos.

Es imprescindible una desparasitación externa de forma rutinariaEs imprescindible una desparasitación externa de forma rutinaria

La aplicación de las pipetas es imprescindible si no se utiliza cualquier otro tipo de producto para la desparasitación externa, ya que si no el perro estará expuesto a los parásitos con las consecuencias que eso conlleva: desde picazón o picaduras hasta enfermedades que le pueden transmitir. Sin embargo, la protección de la mascota no sólo es imprescindible para su bienestar, sino también para el de su familia. Y es que las garrapatas, pulgas o piojos pueden saltar a muebles, textiles y menaje del hogar y de ahí pasar a los humanos causándoles síntomas similares a los del perro.

¿Cómo se aplican las pipetas?

Una de las ventajas de estos productos es que ponerlos en casa es de lo más fácil y sencillo y no requiere de ninguna preparación del perro ni conocimientos médicos. Estas ampollas se aplican de forma directa desde el envase, sin necesidad de diluir el líquido en agua y siempre asegurándose de que se ponga en contacto con la piel. En cuanto a las zonas en las que hay que aplicar el producto, éste debe recorrer todo el lomo del animal centrándose en tres zonas: la nuca, la mitad de la espalda y la base de la cola. Sin embargo, en perros de pequeño tamaño hay ocasiones en las que es suficiente con aplicarlo en el punto en medio de las dos escápulas.

Antes de proceder a poner la pipeta hay que asegurarse de que el perro está limpio y completamente seco, ya que en caso de estar mojado el pelo puede que el producto se resbale y no penetre en la piel como debiera. También hay que asegurarse de que la mascota está tranquila y en una habitación en la que se sienta relajado. Ponlo encima de una toalla o en un suelo que se pueda limpiar fácilmente por si se derramase algo del líquido de la pipeta y procede a colocar al perro de pie en posición completamente vertical. Busca los puntos en los que se va a aplicar el producto y retira completamente el pelo de ellos antes de romper la punta de la ampolla y esparcir el liquido directamente sobre la piel. Hay que tener en cuenta que al perro no se le puede bañar en los próximos 3 días para asegurarse de que la pipeta hace su efecto. Pero a partir de ese momento ya se puede lavar al perro sin miedo a que el jabón o el agua puedan hacer que el producto se elimine.

Se aplican de forma directa desde el envase en las zonas de la nuca, mitad de la espalda o la colaSe aplican de forma directa desde el envase en las zonas de la nuca, mitad de la espalda o la cola

También hay que saber que la pipeta tarda 1 o 2 días en hacer efecto, por lo que durante ese tiempo habrá que evitar que el perro esté expuesto a estos parásitos, por ejemplo no yendo al campo. Además, su efecto se puede completar y reforzar con otros productos como collares antipulgas, champús o sprays especiales. Por otra parte, también hay que tener en cuenta que el efecto de las pipetas es de, aproximadamente, 4 semanas. A partir de ese momento habrá que colocarle otra al perro para asegurase de que la mascota está perfectamente protegida. Y es que lo más adecuado es utilizar este producto como método de escudo previo a una posible infestación, aunque también se puede colocar especialmente para eliminar los piojos, pulgas o garrapatas que se hayan encontrado en el perro. Eso sí, en estos casos ayudará a eliminar los parásitos, pero no servirá como tratamiento en caso de que el perro haya recibido alguna picadura y se haya producido una reacción alérgica.

¿Cuáles son sus beneficios?

El uso frecuente de las pipetas en perros como método de desparasitación externa tiende grandes puntos positivos:

  • Protección prácticamente instantánea sobre la mascota: la pipeta tarda un par de días en hacer efecto desde el momento en el que se aplica, pero a partir de entonces el perro estará perfectamente protegido contra estos molestos parásitos.
  • No tiene riesgo de afectar a la salud de la mascota: el insecticida nunca llega al torrente sanguíneo, por lo que en este sentido no se producirá consecuencias para el bienestar físico del perro.
  • Aptas para utilizar en perros de todas las edades, desde cachorros de unas semanas de vida hasta hembras que estén embarazadas o en etapa de lactancia. Eso sí, siempre hay que revisar el envase y prospecto del producto para comprobar que efectivamente la pipeta se adapta a las características de la mascota.
  • Es un producto de lo más fácil de aplicar, ya que se puede hacer en casa y no produce dolor o molestia en el perro. Eso sí, hay que comprobar que el líquido se aplica directamente sobre la piel para que la pipeta tenga el efecto deseado.

¿Por qué pueden no funcionar las pipetas?

En ocasiones se puede producir que tras haber aplicado la pipeta al perro se observen algunos de estos parásitos tras no haber tenido el efecto adecuado. Esto se puede deber, entre otras razones a:

  • No haber aplicado el insecticida en las zonas y puntos adecuados o no haberlo hecho directamente sobre la piel para que éste se absorbiera de forma correcta.
  • La pipeta no cumple la función que se desea: dependiendo de la marca o del tipo de producto que se compre, éste puede estar destinado a eliminar uno u otro tipo de parásitos, pues no todas cumplen una función completa. Además, siempre que se opta por las ampollas más baratas se puede correr el riesgo de que éstas no sean lo suficientemente eficaces.
  • Resistencia de los parásitos: como ocurre con las bacterias en el caso de las personas, los insectos que atacan a los perros pueden mutar y hacerse resistentes a estos productos. En estos casos hay que tratar de cambiar de marca y de principio activo, aunque es recomendable consultar con un profesional para asegurarse de eliminar su presencia de forma efectiva.
  • La pipeta está caducada: muchos de estos productos vienen en packs con dos o tres botes del producto. Si se tarda demasiado en aplicárselas al perro las pipetas pueden caducar y no tener el efecto deseado sobre la mascota, por lo que es muy importante revisar las fechas que indican los fabricantes en los envases.

¿Puede ser el perro alérgico a la pipeta?

Al igual que ocurre en el caso de los humanos, los perros son un mundo y hay mascotas que pueden tener una reacción alérgica al principio activo que incluye la ampolla. Sin embargo, esta alergia no tiene por qué estar relacionada con una reacción concreta al líquido, sino que también puede producirse porque el perro tiene alguna herida abierta en la piel por donde haya podido penetrar el insecticida, porque el perro se haya lamido la zona tras la aplicación ingiriendo parte del producto o porque se le haya aplicado una dosis que no es la correcta para sus características. Y es que hay pipetas que están especialmente diseñadas para perros más grandes o para más pequeños, ya que a un tamaño en concreto le corresponde una dosis adecuada del insecticida para ser efectiva e inofensiva para la mascota.

A un tamaño de perro le corresponde una dosis adecuada para ser efectiva e inofensivaA un tamaño de perro le corresponde una dosis adecuada para ser efectiva e inofensiva

En caso de que el perro haya desarrollado una reacción alérgica o una intoxicación por el producto, el animal puede mostrar ciertas señales que incluyen fiebre, vómitos y diarreas, temblores, estado de nerviosismo e inquietud, ganas de orinar constantes o con pérdida de control de la vejiga, respiración acelerada o rascado compulsivo producido por el picor. Si la mascota sufre estos síntomas y se sospecha que pueda deberse a una reacción a la pipeta hay que acudir al veterinario lo más rápidamente posible y siempre llevando la caja o el producto que se la ha administrado par que éste sepa qué tratamiento aplicar.

En caso de que no sea posible acudir al médico en el momento en el que se ha descubierto la intoxicación hay que empezar por intentar inducir el vómito al perro con sal o agua oxigenada diluida en agua. Sin embargo, nunca se le debe administrar productos lácteos o aceite, así como evitar el baño que puede acelerar la absorción del producto. En todo caso hay que mantener la calma, pues estas intoxicaciones suelen traducirse en momentos de mucho nerviosismo, pero en cuanto a la mascota se le administre el tratamiento y los cuidados necesarios se recuperará de lo más rápido y con plenas facultades.

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