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Displasia de cadera en gatos: Todo lo que necesitas saber
Displasia de cadera en gatos: Todo lo que necesitas saber

MUCHA ATENCIÓN

Displasia de cadera en gatos: Todo lo que necesitas saber

Al igual que los perros, los gatos también pueden sufrir displasia de cadera y para ello hay que prestar atención a los posibles síntomas que puedan ir apareciendo.

Es cierto que la displasia de cadera ósea en los gatos es una enfermedad poco común, pero puede ocurrir, especialmente los de ciertas razas, como el Maine Coon y en particular las hembras. Suele ser a su vez, en gran parte por un trastorno genético, que ocasiona un mal desarrollo del animal. En consecuencia, se produce una degeneración de una o ambas articulaciones de la cadera. Es de vital importancia prestar atención a nuestro gato para así si tiene indicios de sufrir la enfermedad se coja a tiempo y se pueda poner una solución cuanto antes, siempre bajo supervisión del veterinario.

Síntomas de la displasia de cadera en gatos

Para aquellas personas que tengan un gato como animal de compañía deben prestar atención a los signos clínicos de la displasia de cadera, pese a no ser común puede ocurrir y puede provocar dolor al animal y no darnos cuenta de lo que ocurre realmente. Asimismo, esta enfermedad tiene un contra y es que puede ser difícil de ver debido a que los signos de la displasia de cadera pueden ser confundidos con trastornos degenerativos. Los signos clínicos suelen aparecer tempranos, aproximadamente entre los 4 y los 12 meses de edad. Algunos de los primeros síntomas son causados por la flojera de las articulaciones, mientras que los síntomas más tardíos se relacionan con la degeneración de las articulaciones. A continuación se detallarán los síntomas a tener en cuenta:

  • Cojera en las patas traseras.
  • Disminución y poca resistencia a la hora de practicar ejercicio.
  • Debilidad en las patas traseras.
  • Dolor en las patas traseras.
  • Dificultad para levantarse.
  • Chasquido en la zona de la cadera al levantarse o al caminar.
  • Columna encorvada.
  • Hipertrofia en los hombros (ya que las patas delanteras hacen un mayor esfuerzo).
  • Postura estrecha de las nalgas.
  • Mala conformación del miembro pélvico y de la musculatura.

Los primeros signos de displasia de cadera se pueden apreciar entre los 4 y 12 meses de edadLos primeros signos de displasia de cadera se pueden apreciar entre los 4 y 12 meses de edad

Sin duda, hay que prestar atención a los síntomas mencionados anteriormente para así poder ofrecer una mejor calidad de vida al animal. Estos signos pueden ser intermitentes o persistentes y si se hace algún tipo de actividad empeorarán considerablemente. En el caso de que el gato sufra displasia de cadera se encontrará bien la mayor parte del tiempo, pero puede presentar rigidez por la mañana o tras despertarse. La obesidad o el aumento de peso rápido pueden fomentar aún más la cojera y el dolor a esta enfermedad.

Hay que tratar la displasia de cadera, de lo contrario el gato empeorará y los síntomas se harán aún más evidentes. Cuando el animal se va acercando a su madurez es cuando hay que prestar más atención y evitar achacar estos síntomas a la simple vejez, pues el gato puede sufrir. Con un tratamiento adecuado se reducirá el malestar causado por al displasia de cadera y se puede mantener al gato activo y llevando una vida lo más normal posible.

Diágnostico de la displasia de cadera en gatos

Lo primero que le harán al animal una vez acuda al veterinario será realizarle un análisis de orina y de sangre ,y posteriormente, unas radiografías de la pelvis para ver con claridad que le ocurre al gato y descartar otras enfermedades. Además, palparán las articulaciones de la cadera ( este paso puede necesitar sedación incluso anestesia general debido al dolor que pueda sufrir la mascota). Si se le diagnostica que tiene displasia de cadera hay que tener en cuenta varios aspectos para que el gato pueda hacer una vida normal.

Es mejor que el gato con displasia no realice mucha actividadEs mejor que el gato con displasia no realice mucha actividad

  • Casos leves. En el mejor de los pronósticos, esta enfermedad cuando presenta síntomas leves se puede realizar el tratamiento desde casa, dándole los antiinflamatorios recetados por el veterinario. Además, se llevará un control del peso y se evitará que tenga mucha actividad física.

  • Casos graves: En este caso, si el gato presenta mucho dolor se procederá a otro tipo de tratamiento más fuerte como puede ser una operación (con anestesia general) para mejorar la enfermedad del animal.

Posibles tratamientos de la displasia de cadera

Cuando se diagnostica displasia de cadera al gato, hay que tener presente que no existe una cura para esta enfermedad, pero si se puede reducir el malestar del animal para mejorar su calidad de vida y sobre todo, eliminar lo máximo posible el dolor que pueda estar sufriendo.

Otro de los objetivos de los tratamientos para la displasia de cadera es el de estabilizar las articulaciones de la cadera para devolver al gato su función normal o parcial de la cadera. En función del nivel de gravedad, el veterinario procederá a un tratamiento quirúrgico o no quirúrgico.

La operación quirúrgica ayudará a mejorrar las condiciones de vida del gatoLa operación quirúrgica ayudará a mejorrar las condiciones de vida del gato

En el caso no quirúrgico. Será el caso de los gatos con displasia de cadera leve, y suelen responder adecuadamente a un tratamiento ambulatorio. Dependerá el tratamiento de la edad y el estado de salud del gato, que lo determinará el veterinario. Se tendrá en cuenta en este tipo de tratamientos:

  • Terapia física.
  • Control de la dieta.
  • Control del peso.
  • Eliminación parcial de su actividad física normal.
  • Tratamiento de anti-inflamatorios por vía oral y medicamentos contra el dolor.

Método quirúrgico para tratar la displasia de cadera en gatos. Si los métodos tradicionales no hacen efecto hay que recurrir a una intervención quirúrgica. Para ello, el veterinario intentará modificar la articulación de la cadera, incluso un reemplazo total de la zona. Es una técnica que no está disponible en todos los veterinarios ya que esta técnica es la que se usa en la displasia de cadera en perros.

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